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En esta nueva sección de JSTOR, "Perspectivas", pedimos a los miembros de nuestra comunidad que compartan con nosotros sus reflexiones acerca del impacto que JSTOR está teniendo en sus instituciones y organizaciones, en sus campus, y en sus investigaciones.
Charles Watkinson
Director de Publicaciones
American School of Classical Studies at Athens
La American School of Classical Studies at Athens (Escuela estadounidense de Estudios Clásicos en Atenas, o ASCSA por sus siglas en inglés) es una institución docente sin interés lucrativo que proporciona a estudiantes y académicos una base para sus investigaciones y estudios en torno a la historia y los monumentos de la civilización helénica. Fundada en 1881, esta organización celebrará este año su 125 aniversario. Para obtener información adicional, visite http://www.ascsa.edu.gr/.
"Esperamos, de todo corazón, que los apasionados pero equivocados helenistas que están intentando fundar una escuela estadounidense de estudios clásicos en Atenas recuperen la sensatez antes de que sea demasiado tarde. No hay duda de que detrás de este proyecto está el detestable espíritu de innovación." Afortunadamente, nuestros fundadores hicieron caso omiso de este crítico de finales del siglo XIX, Frederick Barnard, que era presidente de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) y que satirizó de este modo la iniciativa en el periódico The New York Times. 125 años después, nos alegra seguir compartiendo ese "detestable espíritu de innovación" con nuestros colegas de JSTOR.
Han pasado cinco años desde que incorporamos nuestra revista trimestral, llamada Hesperia, al Archivo de JSTOR. En 2005 añadimos la serie de suplementos de Hesperia, y en 2007 esperamos que JSTOR archive en formato digital nuestros informes periódicos sobre las excavaciones del antiguo Corinto (que se iniciaron en 1896) y del Ágora ateniense (que se iniciaron en 1931).
Se suele decir que la arqueología es "el experimento irrepetible", en el que los excavadores deben ir "publicando", con mucho esfuerzo, las ricas capas de información contextual a través de las que van excavando para extraer objetos. Archivar estos "documentos" irremplazables ha sido siempre una misión fundamental, así que la fundación de Portico, y la buena noticia de que las publicaciones participantes en JSTOR serán mantenidas dentro de este Archivo electrónico líder en el sector, nos ha animado muchísimo en nuestra misión. Publicamos nuestro primer suplemento parcialmente electrónico en 2005, y con el respaldo que nos brinda JSTOR, podemos seguir avanzando en esa dirección.
Acceso y conservación deben ir de la mano, y JSTOR ha hecho progresar nuestra misión de difundir los resultados de las investigaciones de nuestra Escuela en modos que nuestros fundadores nunca podrían haber previsto. Desde 2001, se han visualizado más de dos mil artículos únicos de nuestra revista Hesperia, y se han impreso más de 1.800. En una revista que publica menos de veinte (aunque gigantescos) artículos al año, las cifras de visualización e impresión anuncian una vida vibrante y continuada para las investigaciones antiguas, así como un interés que trasciende el selecto, maravilloso grupo de bibliotecas que tradicionalmente venían apoyando nuestro trabajo.
Cuando JSTOR introduzca informes de uso ampliados más adelante en 2006, será emocionante confirmar que hay pruebas de que nuestros lectores ya no proceden únicamente del ámbito de los departamentos de estudios clásicos o de historia del arte. Es posible que el aumento de los acercamientos interdisciplinares a los estudios clásicos se hubiera producido de todas formas, pero la facilidad con la que los académicos que usan JSTOR pueden ahora explorar interconexiones entre áreas académicas tradicionalmente aisladas ha debido de constituir un factor importante. ¿Es cierto que los médicos actuales están interesados en las aplicaciones médicas de las legumbres en la Grecia y Roma antiguas? (se trata de uno de nuestros artículos al que han accedido un mayor número de visitantes) ¿Y por qué no nos están invitando a las fabulosas fiestas que presumiblemente están celebrando muchos de los usuarios de JSTOR que descargan un estudio de 1999 sobre las costumbres alimentarias clásicas que existían en el Santuario de Deméter y Kore (Perséfone) en Corinto?
Dejando a un lado estas entretenidas especulaciones, la posibilidad de realizar búsquedas en nuestras diferentes publicaciones, que tradicionalmente acababan olvidadas en estantes separados y distantes, está abriendo camino a conexiones nuevas e inesperadas. El uso de objetos empleados para realizar comparaciones ("comparanda"), ya sea para datar un fragmento de cerámica o para identificar a un escriba antiguo concreto, es esencial para la práctica de la arqueología, y ahora, las búsquedas en varios lugares que habrían requerido días de trabajo hace escasos años, se llevan a cabo en cuestión de minutos.
El reciente anuncio que JSTOR ha hecho de su programa de provisión de contenidos abre aún más posibilidades para integrar, en una biblioteca digital institucional, el material que hemos publicado. Colaborando con nuestros colegas de las bibliotecas de Blegen y Gennadius en Atenas (ASCSA se relaciona con JSTOR de muchas maneras diferentes), esperamos proporcionar una capacidad de búsqueda de nuestros materiales publicados y no publicados que funcione a la perfección, algo que acontece con años de anticipación respecto de las fechas en las podríamos haber siquiera esperado financiar la digitalización de la revista Hesperia por nuestra cuenta. ¡Y todo gracias a JSTOR, con quienes el Presidente Barnard, ese enemigo de los innovadores injustamente castigado, podría haber estado muy fundadamente enfadado!
©2000-2007 JSTOR